martes, 30 de octubre de 2012

Un futuro mecanizado

Aunque aquellos androides con cualidades casi humanas adelantados por la ciencia ficción son cosa del futuro, hoy por hoy se hace presente una generación de robots que realizan labores de utilidad para las personas. De a poco, estas máquinas van perfeccionándose y ganando más protagonismo.




Se celebra esta semana en Japón la “Semana del Robot”, un espacio creado ya hace años en ese país donde se exhibe lo último en materia de autómatas que demuestran que estos son cada vez más complejos, precisos y capaces, muchas veces, de llegar donde no llega el hombre. Entre las más de 60 empresas participantes se mostraron avances como el de las manos robóticas, que de los toscos dedos mecánicos de hace unos años han pasado a ser réplicas de las humanas capaces de emular a la perfección sus movimientos, agarrar objetos o pulsar botones.
Pero los robots que más atención del público atraen son sin duda los dedicados a hacer más fáciles las tareas de la vida cotidiana. Panasonic, por ejemplo, ha desarrollado un nuevo sistema de lavado de cabello para ser utilizado en las peluquerías: se trata de una especie de casco controlado por computadora que derrama agua, jabón, masajea, aclara e incluso seca el pelo de los clientes.
Para quienes no puedan leer una pantalla de ordenador por falta de vista o de tiempo, la compañía Fujisoft ha dado vida a “Palro” (ver foto), un pequeño robot-androide capaz de conectarse a internet y recitar en voz alta las novedades del portal de noticias Yahoo. De momento “Palro” solo “lee” y “habla” japonés, aunque Fujisoft no descarta llevarlo a otros mercados en un futuro.
Como en ocasiones anteriores, buena parte del espacio de la feria está dedicado a los robots de asistencia y rehabilitación, un mercado creciente en el envejecido Japón, donde hay más de 30 millones de personas mayores de 65 años.
Consciente de las necesidades de este sector, la Universidad de Waseda, en Tokio, ha creado a “Tocco”, un robot-peluche con forma de oso panda dedicado a asistir a quienes necesitan hacer ejercicios de locomoción o rehabilitación.
Con tono autoritario, este panda conectado a una cámara y a un ordenador analiza los movimientos locomotores del paciente y le da órdenes como “subir más la pierna” o “pasar al siguiente movimiento”, a veces acompañadas de gestos elocuentes. Sus creadores afirman que para las personas ancianas es más entretenido hacer los ejercicios a través de un muñeco de este tipo, y consideran que puede ser útil en hospitales o centros de rehabilitación.
En la misma línea está “Paro”, una foca de peluche pensada como “animal” de compañía que reacciona a estímulos y que ya es habitual desde hace años en todas las ferias de robótica de Japón, a las que acude en versiones cada vez más perfeccionadas.
Sillas de ruedas “todoterreno” más fáciles de manejar, robots fabricados con módulos que pueden montarse a modo de “lego” según las necesidades, dispositivos submarinos o ingenios para tareas de rescate se exhiben también estos días en la capital nipona.

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